Segunda entrega de “Cuentos para no dormir” en la que nuestro protagonista comienza a sentir cosas extrañas mientras ve a otra persona intentar llevar a cabo el mismo plan que el tenía en mente. No sabe a dónde le llevarán sus pasos y ni si Dios o el destino le está jugando una mala pasada, solo sabe que quiere actuar…
Si quieres desvelar qué es lo que le tiene reservado el destino a nuestro amigo el suicida, sigue leyendo “Cuentos para no dormir”
“Cuentos para no dormir” cuenta las que pueden ser las últimas horas de un suicida que está harto de no tener éxito en su vida, de ser poco más que una escoria a pesar de ser un hombre culto, tierno y abierto a nuevas experiencias y posibilidades.
No quiero desvelar más del argumento de esta nueva saga de actualización aleatoria y con final incierto, pero si quieres adentrarte en los últimos pensamientos de un suicida un tanto esperpéntico y excéntrico lee el post. Adéntrate en los misterios de “Cuentos para no dormir”
Un viento gélido soplaba a traves de las ventanas del abandonado caserón en mitad del bosque de Alameht, apenas se oía más que el gemido que producía el vendaval contra las esquinas de los muros que a duras penas se mantenían en pie. Las piedras, desgastadas y viejas, dejaban entrever la majestuosidad que había poseído el lugar. Pero en aquel ahora sólo era una ruina decrépita y olvidada que ya ni siquiera recordaba tiempos mejores.
Eran tiempos duros en Ardennön, una pequeña isla que en siglos anteriores había sido el centro de poder del Imperio Ardennï . Los ardennianos habían olvidado la grandeza que su pueblo había logrado mediante el Arte, conocida vulgarmente como la guerra.
Era una mañana fría de Enero, el sol apenas despuntaba por el horizonte. En el bosque se respiraba tranquilidad y apenas se oía el canto de los pájaros. El tenue resplandor de la linterna de Amy se percibía a través del denso follaje. No era más que una niña, perdida en el bosque, sola, sin [...]
Los sonidos de la noche retumban en la oscuridad de mi mente, en la ominosa falta de luz que me rodea y hacen insoportable la espera. Esperar… pérdida de tiempo y razón, pero es tan común… La espera puede matar hombres, sentimientos, ciudades enteras, naciones. Esperar es desesperar. Desesperar es esperar. Pasan las horas muertas, [...]
Categoria: “Literatura”