El futuro de la televisión

Cada vez más la programación que podemos encontrar en los diferentes canales de TDT pone de manifiesto que, al menos en nuestro país, lo que impera es una programación que, en mi opinión, es de pésima calidad y con un ratio de contenido/publicidad intolerable. He llegado a ver el “opening” de una serie tras la publicidad y al acabar, en no más de tres minutos, pasar de nuevo a mostrar los anuncios. Es por este par de razones que hace un tiempo decidí darle una oportunidad a dos servicios estadounidenses como son Hulu y Netflix.

Ambos son servicios restringidos para usuarios de USA, y para poder verlos en España hay que utilizar un proxy que haga creer a estos sitios que tu IP está localizada en los EEUU. No es el objeto de esta entrada el hacer un tutorial de cómo conectarse a estos servicios, cosa que ya han hecho en XatakaOn, sino el comentar cómo, entre ambos, han cambiado mi forma de disfrutar de la televisión.

Netflix con el modelo de tarifa plana: Por $7,99/mes, ($8,15 tras impuestos) lo que vienen siendo 5,78€/mes, te da acceso a miles de películas o series en streaming con una calidad increible, incluso en mi pobre conexión de 3 megas. Olvidaos de la calidad de la mayoría de cosas que se pueden ver en Series Yonkis o páginas similares, basadas en servicios flash como Megavideo. Netflix proporciona a los usuarios un video en streaming de carga rápida y calidad envidiable, eso sí sólo en versión original y en muy pocos casos subtitulada al inglés si se trata de películas (normalmente sólo en aquellos en los que la lengua del film no sea la de Shakespeare). También tiene disponible alquiler de DVD con tarifa plana, que han modificado recientemente, pero, obviamente, es un servicio que, al estar fuera de USA, no puedo disfrutar.

Hulu con dos modelos: gratuito basado en publicidad, con un ratio tolerable de 8 minutos de publicidad, en cuatro cortes publicitarios, por capítulo de serie (de unos 45 minutos de duración) y de pago, para el que hace falta tener una tarjeta de crédito estadounidense y que, por lo tanto no he podido probar.

¿Quién necesita, teniendo estos dos servicios, de una televisión con un alto contenido en anuncios, en la que no puedes ver lo que te apetezca en el momento en que te apetezca desde la comodidad de tu casa? Veo lo que me apetece, cuando me apetece y cómo me apetece. Si quiero pausar la reproducción y dejarlo a mitad de un capítulo Netflix recordará el segundo exacto en el que abandoné la reproducción (no así Hulu) y me dejará volver a retomar el film o el capítulo de mi serie favorita dónde lo dejé.

Pero no todo son ventajas, al menos a este lado del charco. Entre las mayores desventajas de utilizar estos servicios están las de no poder ver, de manera sencilla, los contenidos en una TV, tan sólo a través del ordenador, cosa que en USA no es así. Esto es debido a que necesitamos forzosamente un PC, Mac o dispositivo móvil, para poder ejecutar el proxy y “engañar” a ambos proveedores de contenidos para que piensen que estamos en Estados Unidos. Por lo tanto, y aunque no es mi caso, en ocasiones no se podrá disfrutar con total comodidad de la cantidad de contenido que ponen al alcance de un clic.

La segunda mayor desventaja es que, debido al ya mencionado uso obligatorio de proxies para realizar nuestra conexión, la calidad de video, si bien es buena, no puede llegar a ser en HD. Esto es porque el proxy, lo que realiza es un tunel VPN a un servidor ubicado realmente en USA y por lo tanto, la señal ha de viajar una distancia enorme, con lo que el ancho de banda efectivo se reduce aproximadamente a la mitad. Esto quiere decir que la mayor resolución a la que podremos disfrutar del contenido es a 480p, pero unos 480p prístinos y muy diferentes a los ya mencionados vídeos en flash.

La última desventaja también radica en esos mismos servicios de proxies y es que los mejores, como BlackVPN, son de pago (5€/mes aproximadamente) lo que encarece el resultado final.

Pero la pregunta es… ¿realmente merece la pena pagar unos 12€/mes para disfrutar de una TV a la carta? ROTUNDAMENTE SI. No puedo decirlo más claro. Hulu y, sobre todo, Netflix han cambiado la forma en la que disfruto de la TV tanto que ni siquiera veo la TDT española, puesto que no hay nada que me interese y que estos proveedores de televisión a la carta no puedan darme. Probadlo que no os arrepentiréis y para aquellos que lo habéis probado ¿qué os ha parecido?

05
sep 2011
AUTHOR Nk0
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TV

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