A la hora de mandar un correo electrónico el campo CCO, tambien conocido como “Con Copia Oculta”, suele ser ignorado por la mayoría de los usuarios.
Sin embargo este campo tiene varios usos, todos con un objetivo común: que las direcciones de los receptores del email que se envíe no sean conocidas entre receptores. Es decir, que cada receptor del mensaje sólo vea su dirección y no la de los demás.
Esto es especialmente útil en dos casos:
La razón por la que he decidido escribir este post es precisamente el último caso de los que os expongo, ya que soy destinatario de bastantes mensajes de este tipo (que ni leo la verdad) y por lo tanto no puedo evitar que mi dirección de correo llegue a manos de los spammers, que después infectarán mi buzón de entrada, o de correo no deseado, con decenas de miles de emails que no necesito recibir, que no me interesan, o que simplemente me molestan.
Además, otra razón para escribir el post, es dar a conocer la utilidad de este campo, ya que muchas personas no conocen para que podría servir y de que “males” nos podría librar el usarlo. Evidentemente, si pretendo esto con el post, es porque me he dado cuenta de que muy poca gente usa correctamente este campo, y hasta hace poco yo mismo me incluía entre los usuarios ignorantes de la utilidad del mismo.
Desde aquí os hago un llamamiento a todos mis lectores para que comenceis a practicar con el campo CCO y de esta manera intentar reducir el impacto que el spamming supone para todos los usuarios habituales de esta gran herramienta que es el correo electrónico.