Jugabilidad
El control es configurable, pero sin duda alguna el que mejor se adapta al estilo del juego es el que Guerrilla ha implementado como control por defecto. En el se hace un muy buen uso del pad, con los gatillos como protagonistas. La adición más destacable en este aspecto es un sistema de cobertura como el que ya se ha podido ver en otros juegos como Gears of War o Uncharted, pero implementado en primera persona. Este sistema que en principio puede parecer confuso, se ha implementado magistralmente y se deberá usar si el jugador quiere sobrevivir a los frenéticos combates que se producirán en Killzone 2.
Desde la cobertura se puede disparar a ciegas o asomarse a una esquina y disparar con cierta precisión. Lo mejor de esto es que no solo el jugador usará esta cobertura, sino que los enemigos también lo harán y se podrán ver casos de fuego de cobertura, es decir, un enemigo disparando para cubrir el movimiento de otro, o incluso lanzamientos de granadas a ciegas. Los Helgast están muy compenetrados en este tipo de acciones y es increible ver como se desenvuelven en el campo de batalla.

Killzone 2
El movimiento del personaje está muy conseguido, ya que se puede apreciar que el equipo le pesa, y eso entorpece los movimientos del jugador, tanto girarse como saltar, no son ahora acciones casi instantáneas, sino que llevan un tiempo precioso, tal y como ocurriría en la realidad.
Killzone 2 se basa casi en su totalidad en eventos que serán desencadenados por las acciones del jugador, que aumentan la espectacularidad del juego pero que en contrapartida hacen que resulte más lineal que otros first person shooters. Durante la demostración se puede ver un evento de este tipo que conlleva la destrucción por parte del jugador de un puente desde el cual los Helgast arrojan fuego con metralletas pesadas a la posición de los soldados ISA. Pese a haber varios soldados en la posición en la que hay un lanzacohetes es el jugador quien debe encargarse de volar el puente en pedazos, cosa que resulta de lo más espectacular, y hace que al jugador se le introduzca más en el papel y en la historia.
El juego es muy rejugable, ya que, a pesar de ser lineal, la inteligencia artificial de los enemigos es tal, que un mismo combate no se repite, sino que los enemigos toman diversas decisiones en función del estado y número de las tropas atacantes. La demostración pese a ser corta es repetible hasta la saciedad porque es muy intensa y permite al jugador pasar unos quince minutos totalmente absorto y disfrutando del juego.
