19 Ago

Viaje a Japón: Día 3

Son las 7.45h, hora local, cuando suena el despertador. Nos levantamos tras un sueño reparador y sin los efectos del temido jet lag para poner rumbo a Ueno.

Decidimos tomar el desayuno una vez hayamos llegado y nos encaminamos hacia la estación de Chidoricho de la linea Tokyu Ikegami para coger el tren hasta fin de línea, en Gotanda, estación en la que enlazaremos con la línea Yamanote de JR para ir camino a Ueno. El viaje de ida nos sale por 290 yenes, unos 3 euros al cambio.

Una vez en la estación de Ueno buscamos un sitio para desayunar a precios razonables. Como a mi me apetecía un desayuno normal (es decir, café y bollos) hemos entrado a un sitio llamado “Beck’s Coffee Shop” donde un par de cafés, un croissant relleno de chocolate y cubierto de almendras, un mini-donut y una galleta rellena con queso dulce y pasas nos ha costado 950 yenes, o lo que es lo mismo unos 5.50 euros.

Tras desayunar, sobre las 9.45h, hemos ido a la librería que había en frente del bar del desayuno y hemos preguntado si quedaba algún “El Señor de los Anillos” en edición japonesa, pero no quedaban :(

Despues nos hemos encaminado al parque, dónde nos hemos quedado impresionados por el sonido reinante: el canto de las cigarras. Es increible, que en medio de una mega-ciudad como es Tokyo, exista un lugar en el que lo único que se oye son las cigarras.

También había multitud de personas, tanto nipones como gaijin, que paseaban tranquilamente a esas horas de la mañana.

Hemos llegado a una encrucijada donde una fuente nos ha llamado la atención y hemos comenzado a documentar nuestro viaje

Tras eso, como hemos visto que el Tokyo Nacional Museum quedaba justo detrás de la fuente (es el edificio enorme que se aprecia entre los árboles) y como queríamos visitarlo a la tarde, hemos vuelto sobre nuestros pasos y nos hemos dirigido hacia el otro lado de la encrucijada.

Ahí nos hemos encontrado con que había bastantes cuervos entre el denso follaje de los árboles y además con un señor bastante amable que nos ha estado explicando cositas sobre el parque y sobre este totem.

Dicho señor nos ha venido de perlas, pues nos ha indicado dónde había templos que los turistas no suelen visitar, y efectivamente nos han sorprendido mucho.

Por si alguna vez váis a algún templo aquí en Tokyo os diré que la forma de rezar correcta es la siguiente:

En primer lugar hacer una pequeña reverencia a modo de saludo.

Después una reverencia profunda que indica el comienzo de la oración. Más tarde, tras tocar las campanillas o el gong, se han de dar dos palmadas, realizar una pausa y hacer dos reverencias profundas a modo de fin de la oración.

Y por último otra pequeña reverencia para despedirse del templo y de su kami, o dios.

En algunos templos veréis unos cazos con mangos largos descansando en una fuente. Con ellos, antes de rezar, deberás limpiarte ambas manos y enjuagarte la boca, escupiendo el agua cerca de la fuente y no en la misma.

Después, nos hemos encontrado con un camino de Torii rojos y hemos decidido seguirlo. Hemos dado de esta forma con otros dos templos poco visitados en los que estaban mejorando el suelo de tierra que había alrededor.

Tras esto nos hemos dirigido a visitar el Benten-Do, un templo situado en una pequeña isla dentro de un lago, el cual posee una parte llena de nenúfares y peces y otra en la cual se pueden alquilar botes de remo.

Es bonito apreciar el contraste entre lo que es la ciudad y la Naturaleza circundante. A pesar de que pasa una carretera a escasos metros del lugar, casi ni te enteras del sonido de los coches al pasar.

Tras visitar este templo, sobre las 11.45h aproximadamente, a Paw le ha entrado hambre y se ha comprado un pincho de carne y una cerveza Asahi. Mientras que a mi me ha apetecido algo para beber y he visto una Fanta de sabor de uva.

Después de satisfacer nuestras necesidades alimenticias hemos seguido paseando alrededor del lago y hemos dado con el Museo Shitamachi, en el que por 300 yenes por cabeza, unos 3 euros, hemos disfrutado de una reproducción de una calle antigua (en la que además quitándote los zapatos podías entrar en las casas) y de ropa y utensilios de época (algunos incluso se podían tocar)

Tras ver este increíble museo, cuya visita recomiendo a todo el mundo que venga a Tokyo, hemos seguido caminando hasta Benten-Do por un camino que pasa por el centro del lago.

Al llegar, como ya teníamos hambre hemos mirado en la guía un sitio para comer, y ha resultado elegido el Izu-Ei, curiosamente al lado del museo Shitamachi, así que hemos desandado lo andado y hemos entrado en el restaurante.

Para nuestra sorpresa nos han subido a la séptima planta, se ve que el restaurante es grandecito, y nos han atendido muy amablemente unas señoritas vestidas con kimono.

Ambos hemos elegido el unagi bento, que incluía arroz con anguila, tempura de verduras y langostinos y una sopa, todo por 5750 yenes, unos 35,5 euros los dos.

Las cantidades han sido generosísimas, creedme que no me he quedado con hambre, y el sabor increible. El local también estaba genial, con vistas a la zona de los nenufares. En definitiva un sitio altamente recomendado.

Al salir de comer nos hemos dirigido al Tokyo National Museum pero nos hemos encontrado en el camino con un templo al que no habíamos ido, el Kiyomizu Kannon-Do, en el que además de apreciar la bonita arquitectura hemos adquirido unos amuletos de la suerte y otras cositas.

Ya en el museo, hemos sacado una entrada en unas máquinas expendedoras, para ver las exposiciones regulares por 600 yenes cada uno, unos 3,60 euros al cambio. Claro está que ha tenido que venir el empleado de turno a decirnos todas las opciones que había para seleccionar :)

Eran más o menos las 14.30h de la tarde y el museo cerraba a las 17.00h, así que creiamos que nos daría tiempo a verlo más o menos decentemente.

Cual ha sido nuestra sorpresa que cuando hemos cogido la entrada hemos visto que se podía acceder con ella a 5 edificios, todos enormes.

Al final hemos ido al edificio señalado como “1938 Honkan” y allí hemos visto un poco de todo, estatuas budistas, elementos para los rituales, ropajes, kimonos, armaduras de guerra, katanas y espadas tochi… En fin, multitud de cosas.

Las fotos estaban permitidas solo en algunas zonas, pero nosotros hemos dejado la cámara en las taquillas pensando que no se iba a poder sacar fotos, así que no hay fotos del interior.

El edificio al que hemos entrado era este:

Tras salir del museo hemos parado a tomar un refrigerio bajo la sombra de los arboles, ya que estabamos algo cansados y despues de eso nos hemos venido al ryokan para poner punto y final al día.

Esto ha sido todo por mi parte, si queréis ver cómo lo está viviendo Paw os dejo con los siguientes enlaces:

Ya instalados
El parque Ueno (Puede que aún no este disponible, lo está escribiendo en estos momentos…)

Además aqui os deja la entrada de preparación: “Preparando el viaje a Japón”

Un comentario

  1. 1 19/08/2009 at 15:50
    Permalink

    Por cierto, puede que las galerías de imágenes al pasar de página os suban al principio del post, no se por qué pasa eso :S

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