El motivo de juntar dos días en uno es que hoy hemos repetido visita a Ginza ya que Ruth y Alex no habían estado y querían ir a ver cosas y además como ayer no escribí nada… Bueno, empiezo ¿vale?
Ayer llegué tan cansado que no cree ninguna entrada nueva con nuestras andanzas por tierras niponas, y es que ayer fue en verdad un día intenso.
Nos despertamos a la misma hora de siempre y nos dirigimos al ya acostumbrado 7/11 a desayunar. Yo me tomé un “sandwich” de jamon cocido con mantequilla, pero en lugar de pan de molde era un bollo triangular, de ahí lo de “sandwich”
Después de nuestro acostumbrado recorrido hasta Gotanda nos dirijimos hasta Ueno para tomar la línea Ginza e ir hasta Asakusa ya que habíamos quedado con Ruth y Alex en la parada de metro, al lado del bus acuatico.
Estuvimos paseando por el parque Sumida, justo al lado del rio Sumidagawa para hacer tiempo y a las 11.00 fuimos a la parada del bus acuatico y allí nos encontramos con ellos.
Tras el encuentro fuimos a ver el templo Senso-ji, pero fue una lástima encontrarlo en obras, se ve que estaban restaurando la parte exterior o algo así. Aún así el interior del templo era accesible, y obviamente entramos a verlo, resultando ser un lugar impresionante como podéis ver en la mega-galería del final del post, y es que este es el día en el que más fotos he hecho con diferencia.
Lo interesante estuvo antes de llegar, y es que tras pasar por la puerta Kaminarimon que da acceso al templo nos encontramos con una calle llena de puestos de souvenirs y comida llamada Nakamise, en la que se puede encontrar virtualmente cualquier cosa, desde pai-pais hasta kimonos pasando por onigiris y pastelillos con té verde por 100 yenes.
Ahí encontré un conjunto de palillos de mujer y hombre que compré para regalarselos a mis padres para cuando comamos arroz o algo así en casa
A ver si les enseño a cogerlos y así los disfrutan más
Al salir del templo una chica nipona que venía de vacaciones a Tokio nos pregunto ¡en castellano! si sabiamos dónde había una especie de pueblo antiguo dentro de Tokio. Miramos y miramos la guia pero no econtramos nada, así que no pudimos ayudarla. Se hizo curioso que alguien nos preguntase algo en castellano, sobre todo por ser nipona.
Siguiendo la calle dónde dejamos a la chica, nos encontramos con una estatua de un samurai y aprovechamos para hacer fotos y para reirnos un rato haciendonos una foto los cuatro juntos haciendo el ganso (Paw y yo haciendo la pose de las Fuerzas Especiales de Freezer) que quedó genial, pero aún me la tienen que pasar
Tras hacer un rato el imbécil
nos dirigimos a ver si encontrabamos un sitio para comer y entramos en un pequeñito restaurante en el que Paw y yo pedimos un bol de ramen con pescado (el mío estaba un poquito pasado) y Ruth y Alex pidieron algo que llevaba un gambón en tempura. La verdad es que estuvo muy bueno y fue bastante barato y cerquita del templo así que ¿qué más podemos pedir?
A la tarde cogimos el metro para dirigirnos a Shimbasi a ver unos jardines, cuyo nombre lamentablemente no recuerdo, en los que había un laberinto y un pino de 300 años (si si, plantado en el 1709).
Antes de llegar al parque nos encontramos con un concierto entre unos edificios enormes de unas lolitas niponas. La mayoría del publico estaba compuesto por chicos de 30 años o más que jaleaban como locos cuando las chicas hacian movimientos provocativos.
No puedo enseñaros nada de esto porque intentamos grabar y sacar fotos y una chica muy mona vestida de rosa nos indicó por señas que no se podía. Estuvimos allí un rato escuchando esa extraña música y seguimos nuestro camino hacia el jardín de marras.
Nada más llegar comenzó a diluviar, así que nos metimos en la entrada del jardín, en la que había un edificio porque había que pagar para ver el sitio, a ver si escampaba, pero nada, no hubo manera. Así que decidimos comprar paraguas (500 yenes cada uno) y la entrada al parque (300 yenes más) y ver el parque bajo la lluvia.
El sitio era genial y verlo practicamente en soledad también fue muy interesante, lo malo fue que como yo llevaba chanclas me mojé los pies y cogí algo de frio así que ahora estoy tosiendo un poco y tal, pero vamos, nada de lo que preocuparse.
Tras pasear un rato bajo la lluvia y sacar fotos que podéis ver debajo, fuimos al bus acuatico, que también salia de alli, para encaminar nuestros pasos a Odaiba a ver la estatua de Gundam que han puesto en esa isla.
Que os puedo contar del viaje… una pasada, las vistas de la ciudad desde la bahía de Tokyo, absolutamente preciosas (lastima de las fotos entre las ventanas del barco) y el Rainbow Bridge impresionante.
Para quienes no sepan que es el Rainbow Bridge os diré que es como el puente que hay en San Francisco, ese rojo, el de Mapfre
pero en blanco y que recibe su nombre de la iluminación nocturna que le ponen y de la que pudimos ser testigos…
Una vez acabado el viaje en barco, con problemas para Paw que se mareó bastante y Ruth que al tener un problema reumatico la humedad le terminó de fastidiar nos dirigimos hacia el Gundam.
Una maravilla, una recreación bastante fiel de lo que debería ser un Gundam, como podréis ver en las imagenes si vais hacia el final de la galería. No tengo palabras para describir la inmensidad de la estatua y su imponente presencia.
Cuando llegue a España, o si tengo tiempo un día de estos, subiré el video que hizo Paw de la actuación del Gundam en el que mueve la cabeza y echa humo por todo el cuerpo, y que pudimos ver casi casi en primera fila
Eso si, una cosa mala fue que el sitio estaba totalmente embarrado por la maldita lluvia y era un poco cerdo para los que ibamos con chanclas, pero vamos, que fue un inconveniente menor.
Tras ver el Gundam volvimos al centro comercial en el que nos dejó el bus acuatico para buscar un sitio para cenar. Aprovechamos para tirar alguna foto que otra a la bahía y al Rainbow Bridge como podéis ver.
La cena fue en un sitio de fast-food, pero fast-food a la japonesa. Paw y yo cenamos una mezcla de carne, huevo y verduras servida en un bol que estaba caliente y en el que se mezclaba todo y se engullía
y Ruth y Alex compraron bolitas de pulpo y tempuras frias. Ellos remataron la noche con un crepe de platano con helado pero yo me contuve porque ya estaba con algo de frio por culpa de la mojadura de pies (quien fuera hobbit para tener los pies totalmente peludos pero… los tengo bastante lampiños xD)
Tras cenar Paw y yo nos despedimos, quedando para hoy en Ginza, en el Kabuki-za, ya que Ruth iba a un paso más lento y nosotros teníamos que hacer más transbordos que ellos para volver.
La vuelta fue una pasada ¡en monorail! Nos dio una vuelta increible por toda la bahia viendola desde multiples zonas, todo el skyline iluminado. Intentamos grabarlo, pero no ha salido demasiado bien. Aún así lo colgaré en próximos días, que se me acumula el trabajo xD.
Al final, como ya he dicho, llegué tan cansado que fue llegar y al futón y hasta esta mañana.
Esta mañana nos hemos levantado más tarde, ya que nosotros ya habíamos visto Ginza y hemos quedado a las 11.00h en el Kabuki-za. He aprovechado para ir a la única tienda en la que he visto dedales y hacer una compra para mi madre y sus amigas.
Despues hemos ido a una papeleria ya que Ruth quería comprar washi, o lo que es lo mismo papel tradicional japonés, y ahí hemos visto una exposición de caligrafía japonesa, una pasada.
Tras eso, hemos ido al edificio Sony por segunda vez, en el que hemos vuelto a preguntar por los ebook reader, pero nos han dicho que no se comercializan en Japón (anda que… estos nipones fabricar algo y no comercializarlo en el pais de origen… tiene delito xD)
Hemos visto también que el otro dia no lo vimos un acuario en 3D con gafas de luz polarizada y es que Sony ha conseguido crear una TV que emite, no sabemos como, luz polarizada, permitiendo el mismo efecto que los cines en 3D que tan de moda están ahora.
El acuario ha estado bien, pero había cachos que mareaban bastante y encima con la música que han puesto yo he comenzado a cabecear un poco y es que tenía algo de sueñecillo.
Tras salir del edificio de Sony (un rato después ya que Ruth ha buscado sellos para poner en su cuaderno Moleskine dedicado al viaje) hemos buscado un sitio para comer y al final hemos acabado en un pequeño restaurante en el que he comido cerdo hecho a la manera Jun-Jun japonesa (o algo así, no lo recuerdo con exactitud), o lo que es lo mismo, cerdo sobre una cama de vegetales en un plato caliente, con salsa de cebolla por encima. Riquisimo y por 800 yenes en Ginza ¿qué más puedo pedir?
Tras comer hemos ido al metro dónde nos hemos despedido de Ruth y Alex ya que ellos iban a Akihabara y nosotros ya habíamos estado y queríamos descansar un poquito ya que mañana nos espera un día intenso.
Bueno, y eso es lo que ha dado de si este par de dias de los que no habéis tenido noticias mias, ahora subo la galería y os dejo continuar con vuestras vidas. ¡Oyasumi!

Un comentario
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Por cierto, hay imagenes en la galería que están pensadas para hacer panorámicas e incluso pequeños GIF’s, no os extrañeis si veis imagenes muy similares xD